jueves, 21 de junio de 2012

POMPONES ENSANGRENTADOS

ANIMADORAS CONTRA ZOMBIES, UN GÉNERO EN ALZA!! Ya sea en cómics como ZOMBIES VS. CHEERLEADERS y NANCY IN HELL o videojuegos como LOLLIPOP CHAINSAW, las animadoras son la primera y más vistosa línea de defensa contra los muertos vivientes desde que la precoz Buffy Summers hiciera aparición como cazavampiros en los 90. el muy divertido cómic HACK/SLASH, de posible adaptación cinematográfica, es una buddie movie protagonizada por la exanimadora gótica Cassie Hack y un arquetipo de slasher que van a la caza de este tipo de serial killers ochenteros que proliferan en la América profunda. Han colaborado en distintos crossovers con las CHEERLEADERS VS. ZOMBIES e incluso con REANIMATOR.

martes, 19 de junio de 2012

AL BORDE DEL TIEMPO

Me sentía de todo menos especial rodeado de aquellos miles de personas, tan pasmados como yo. Abducidos, secuestrados, contemplando no se sabe muy bien el qué a través de una gran pantalla mucho más alta que el cine Imax más descomunal. Parecía hecha de algún tipo de cristal líquido sin fin, como una ventana al infinito. Y eso es lo que creíamos estar mirando, el final del infinito, el último aliento del universo. Un colapso de agujeros negros masivos, cuyas bocas y espirales eran ya casi la única luz en un vacío condenado a la negrura absoluta. Pequeñas secciones rectangulares se abrían y subdividían en la enorme pantalla, mostrando espectros de luz, calor y otros análisis de gases y materias exóticas invisibles que aún llenaban el entorno cercano a aquellos gusanos que absorbían los últimos restos de materia del saco vacío de la existencia, a punto a darse la vuelta. La Tierra, por supuesto, ya no existía hace mucho. Pero había muchas más estaciones como la nuestra flotando vigilantes ahí fuera, esperando el momento. ¿Nos habían llevado hasta allí, arrancados de nuestra época, muy anterior a todo aquello, sólo para que contempláramos el fin último de todas las cosas y muriéramos con ellos? No. ´"Así No es como acaba el mundo". Esa es la premisa. Las estaciones, en el momento adecuado, justo al final del tiempo en la eclosión final, abrirían una cadena de agujeros de gusano artificiales encadenados a los superagujeros masivos naturales que resultaban intransitables y a través de una serie de saltos temporales precisos nos llevarían intactos del fin de este cosmos al inicio de varios de los siguientes, más allá de sus respectivos Big Bangs, y mucho después de que las estrellas hubieran dado forma a planetas que hubieran ya empezado hace tiempo a enfriarse, de los que muchos podrían albergar vida y recursos. Será la primera vez que la humanidad habite un multiverso de realidades paralelas simultáneamente, con la capacidad de comunicarse entre lugares con leyes físicas divergentes y pasar de uno a otro. ¿Para que nos necesitaban a nosotros en todo aquello? Para nada. Aquella especie humana del futuro lejano estaba tan evolucionada física y mentalmente que era como llevarse a un homínido anterior al neandertal a que nos resolviera un problema doméstico con internet en mi tiempo. La vida surgiría por sí sola en los nuevos mundos, y ellos podían plantarla y crearla de todas formas. Podían recrearnos cuando quisieran. Sin embargo, preferían capturarnos a un puñado de personas desde un pasado que para ellos habría sido tan improbable como Atlantis sino fuera porque pueden viajar hasta él y verlo con sus propios ojos, y llevarnos hasta allí. No sé de sus motivaciones, en realidad no nos dan tantas explicaciones ni nos tratan como iguales. Tampoco nos desprecian, sencillamente un entendimiento natural no se da. Y no es solo a nosotros. Estos "humanos" evolucionados parecen igual de condescendientes con otras especies y razas alienígenas que parecen tan desarrolladas como ellos pero que diría carecen de su determinación natural para saltarse los límites que les habrían extinguido junto al viejo planeta Tierra. Me he imaginado muchas veces que es este primitivismo para soñar sin parangón lo que ha motivado nuestro rapto. Tal vez creen que pese a que comparten nuestra naturaleza los factores que han dado lugar a su civilización son tan consecuentes como aleatorios con respecto al pasado del mundo de origen. Las seis (al parecer ahora nueve) extinciones masivas de especies que experimentó la Tierra, y todo lo que pasó después motivaron el ascenso de estos últimos pobladores y al fin señores de un universo que ya moría, y tienen la intrépida arrogancia de pasar al otro lado y sobrevivir. Esta vez la canción de los hombres no terminará, podemos estar orgullosos de nuestros herederos, pese a que me gustaría poder reconocerme en ellos con mayor facilidad, no sentirme un espécimen en sus manos. Sin embargo, siguen siendo seres emocionales. Yo los llamo sintozoides en broma, me gusta desconcertarles cuando puedo, aunque debo parecerles como un chimpancé contando chistes demasiado viejos para que ya los entienda nadie. Un público imposible más que difícil. Y me siento estúpido porque no me quito de la cabeza a esa chica, (las mujeres siguen existiendo en esta nueva era, más o menos), cuando ya podría fijarme en alguna Eva de mi propia época para repoblar los vergeles que nos asignen (si no me lanzan por la escotilla antes), pero es fácil quedarse prendado de una diosa de las estrellas. Ahora comprendo a los antiguos que se maravillaban con las apariciones de Afrodita y sus diosas de la belleza. Ni sé su nombre, nunca se dirige a mi con la familiaridad suficiente, ni habla de si en tercera persona como haría un dios de verdad, pero desde que bajó de los cielos en caída rasante y me arrebató como a Elías en un carro de fuego me dejó sin aliento. Su melena de pelo blanco albino con mechas negras y tonos grises plateados, su piel bronceada y esos ojazos verdes de expresividad enigmática fue lo primero que vi a 3000 km por segundo cuando mi paseo de madrugada al filo del amanecer pasó a estar en mitad de una batalla entre especies futuras por razones que sólo ellos comprenden. A ras de suelo un estruendo precedía a unas reducidas plataformas individuales con forma de disco metálico en relieve sobre las que se erguían en pie unas peculiares amazonas de melenas al viento que planeaban con sus skates flotantes supersónicos en piruetas de vértigo, flexionando las rodillas y levantándolos en ángulos imposibles de realizar para usarlos como escudo cuando una lluvia de metralla fosforescente les caía desde arriba. Entonces ascendían y contraatacaban con unas espadas de cristal líquido que parecían volverse incandescentes y despedir algún tipo de materia muy cortante y letal a pocos metros de su objetivo. Paralizado y boquiabierto estaba en los escasos instantes que habían transcurrido, cuando todo pareció estallar a mi alrededor en la calle y me vi proyectado hacia arriba, rescatado por aquella insensible amazona más como un fardo absurdo que como un pasajero incómodo de aquel improbable vehículo personal de guerra. Y aquí estoy, a bordo de naves misteriosas al borde del tiempo. Este no es mi sitio, contemplando como mueren las últimas estrellas y empalmado con el olor de su pelo a mi lado. Fascinado por como todo acaba para volver a empezar. Sólo queda el futuro, todo está por hacer.

domingo, 17 de junio de 2012

AMANECER ROJO

Soy un niño de la postguerra. La de Vietnam. Nací cuando las excavadoras se tomaron en serio al fin la deforestación del Amazonas. Cuando murió el programa Apollo y los sueños de salir ahí fuera. Nací a punto para la era Reagan. Crecí con el agujero en la capa de ozono, bajo la amenaza de un Apocalipsis atómico accidental o voluntario en la última partida de la guerra fría. Crecí más con la estigmatización oficial del tercer mundo y sus masacres, hambrunas e invasiones, mirando a los ojos a una niña agonizante hundida hasta la barbilla en un charco por la catástrofe. Seguí creciendo con el recuerdo de Chernobil y el Challenger, con la pantalla verde de los bombardeos de un arrogante nuevo orden mundial que desembocaría una década después en terrorismo global y guerra permanente. Crecí con el paro, conviví de niño con su desesperación. Era casi un hombre cuando volvieron los campos de concentración a Europa y los genocidios se intensificaron en África. Miss Sarajevo era algo mayor que yo, y mucho más valiente. Ahora me parece una niña que no creció. Ya era mayor y sabía lo que era trabajar y tener un empleo hacía años cuando la enorme corrupción habitual decidió que era el momento de echar el telón que descubriera su máscara de maldad, la que no veíamos desde antes de nacer mis padres, pero que se intuía desde décadas atrás. Nací cuando todo esto empezó a fraguarse, a cocinarse a fuego lento. Ahora da sus frutos y estoy preparado, crecí con la idea que Spielberg nos inculcó de que hay vida ahí fuera y que por el momento tendrán que ser ellos los que vengan aquí. Estoy listo para el Apocalipsis, y sé que No es así como el mundo acaba.

PUNTA DE LANZA EN ASTILLERO

La realidad se ha equivocado. Yo iba camino de quedarme toda la vida en mi sofá, con mis cómics, mis pelis, mis videojuegos, mis amigos, familia, alguna chica y poco más. A vivir en paralelo y pasar de puntillas. Estaba más que dispuesto. Ocio como para cubrir a varias generaciones. Conocimiento inútil y nada práctico. Y entonces llega el mundo y se va al carajo. Leí que el Apocalipsis iba a ser un Blockbuster y al final es más como una de Ken Loach. Pero no es sólo así. Veo más. Veo esperanza, sueños, destinos. El tormento y la desesperación campan a sus anchas entre nosotros, por nosotros. El miedo encarnado en egoísmo, como antes y siempre ha sido. No miramos lo bastante arriba. Si queremos ser una piña debemos vernos desde más lejos, más arriba, desde una atalaya en las estrellas. También muchos dicen que hasta que todo no empeore aún más no habrá revolución, ni líderes. Que sin líderes no hay movimiento, y nadie quiere ser la guía, la punta de lanza. Sólo alguien que no quiere debe serlo. En tiempos oscuros buscamos a un caballero de brillante armadura y algunos a un caballero oscuro. Ambos son necesarios. El primero para ser un héroe, un símbolo. El otro para ser sacrificado. Tal vez sean el mismo. A estas alturas y seguimos necesitados de Mesías. como colectivo no somos gran cosa. Y sin embargo, creo que un solo hombre con el corazón y la cabeza en su sitio puede marcar la diferencia. Creo en marcar una línea en la arena, que el mar borrará. Creo en la armada de uno. Y creo que al lado de otros hombres como él puede cambiar el mundo. Hasta que el mar borre sus huellas de la playa. La realidad se ha equivocado. Me ha dado un objetivo. Ahora me pregunto. Que diferencia a Batman de Timothy McVeigh? de Guy Fawkes? Batman no hace revoluciones. Batman no mata. Batman no es real. Ése es el primer sacrificio. Y son varios. Sacrifica tu conciencia, tu alma, y nada de identidades secretas. ¿Cual es el objetivo real? Tomar el control. Devolverlo. A la gente. Que cometan errores, pero otros, nuevos, propios, los suyos. Y un aviso a la tiranía. Su extinción es temporal, pero posible. Y esperanza. Que miren hacia arriba de una vez. Sólo así veremos esto. Hay otra opción. Puede.

PREPARAOS PARA VOLVEROS FICTICIOS

Ojo, Spoilers!! Todo escritor de fantasía está empeñado en crear su propia mitología, un cosmos personal que compartir y donde sus lectores puedan jugar. Cuando Marvel publicó sus cómics relativos al 11-S, el más importante, el de Spiderman, me pareció un panfleto alentador y solidario, pero un mal tebeo y una pésima reflexión. No integraba para nada el terrible suceso real en el universo donde transcurría la historia, no era coherente. Ya sabemos que Marvel no es WATCHMEN, pero Al Qaeda en un mundo donde existen HYDRA, IMA y SHIELD entre muchas organizaciones pintorescas, y un desastre de esa magnitud en New York, ciudad que los sufre mensualmente a manos de coloridos y despiadados supervillanos necesitaban de otro tratamiento, que no por menos realista iba a ser menos auténtico. Al contrario, a las mayores verdades, a veces demasiado recientes y dolorosas, se llega por metáforas algo alejadas en apariencia de lo que entendemos como real. Un buen hacer en este aspecto ha sido la reciente MIEDO ENCARNADO, también de MARVEL, donde con brevedad y espectacularidad se cuenta la pelea de los héroes habituales de la editorial contra un enemigo que los supera por mucho, atacando a la humanidad (a todos) cuando ésta se encuentra en su punto más débil como sociedad, asolada por una crisis mundial que es sobretodo una fuente de miedo en el futuro y división. La amenaza de LA SERPIENTE, olvidada entidad asgardiana despertada por nazis, representa, al igual que ese huidizo y manipulador Odín que abandona a los hombres a su suerte para protegerse, tanto a una clase que se sitúa por encima de los demás para pisotear sus insignificantes vidas como al peligro de viejos horrores totalitarios en momentos como éste. La feroz resistencia de Los Vengadores, sin esperanza en algunos momentos (increíble que a estas alturas aún nos puedan hacer dudar de si nuestros héroes pueden ganar, o no tanto tras el REINADO OSCURO o era Osborn/Bush Marvelita), representa el coraje por el que tanto se clama y al que se espera como a un Mesías salvador. Pero el escritor Matt Fraction nos recuerda que los superhéroes no son nada sin la gente a la que salvan, que en ocasiones les teme y odia, pero que aquí finalmente se sacude el miedo cuando la muerte es su único destino cierto, y se sitúa al lado del genuino Capitán America, Steve Rogers, que con un inservible escudo hecho trizas y mucho valor traza su línea en la arena para gritar su VENGADORES REUNIOS!! que es una llamada a las armas para todos, que suena tan valiente y desesperanzada como aquel NO PASARAN!! hasta que el hombre de a pie, representado también como casi siempre por SPIDERMAN coge el toro por los cuernos, recobrando el valor cuando la honrada, sufrida y trabajadora generación anterior, o sea la tía May de toda la vida (más resistente que Galactus), le conmina a cumplir con su deber. Los sacrificios de James Buchanan Barnes, efímero pero apreciado Capitán América (uno de los más interesantes de los últimos tiempos, con pasado en común en la Guerra Mundial con Steve y como agente soviético involuntario durante la guerra fría) y de Thor, nada menos, muestran la pérdida de las futuras generaciones por culpa de los pecados y errores de sus padres. Por no hablar del de Tony Stark, pero ésa es otra historia. Al fin, como el Capitán América dice, HOY TODOS SOMOS VENGADORES. . J.A. Santiago